Oxígeno puro para las empresas
22/02/2012 | Espana
El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas encendió ayer un rayo de esperanza para muchas empresas que, aunque sea un despropósito, están atenazadas por las garras de una Administración morosa. Que el sector público sea mal pagador es injustificable, por mucho que forme parte de las tradiciones patrias, algo que parecíamos haber olvidado los 15 años de bonanza que precedieron a la crisis. Pero que, además de ser malos pagadores, los administradores de la cosa pública sean un obstáculo para la supervivencia de las empresas y, por ende, para el empleo que estas generan es inadmisible.
